Vacío
Triste, me recuerdo en ellos.
Hoy ni me nombran.
Temen despertarme y que otra vez me acerque.
Respuesta
Pensó mucho antes de escribirle y resolvió no hacerlo.
Una vez más llamó a su casa y volvió a cortar. Ingenuamente, casi bordeando a una adolescente esperaba que él adivine y que la llame en ese instante. Esperaba que la ropa se corra y que ya no moleste, que deje tranquilos a sus ojos y que se los mastique sin palabras. Pero aquello no ocurrió y, entonces ella se desescamó sabiendo que para él no había telones, ni llamados, ni tiempos posibles.
Porque sabía que a él le quedaba menos holgada la certeza que la incertidumbre y ella, era un movimiento, un errar hacia alguna parte. Aun así, lo adivinaba. De a ratos, casi lo leía. Leía que sus sonidos se desgranaban y que las palabras le molestaban y que pese a que no lo hiciera nunca, en este instante estaba allí, donde ella lo inventaba. Desmoronando su cama, desgajando su sexo.
Después (que todo pasó)
-Y¿Bien?
-Nada. Te llamé tenía ganas de verte. Quedamos en vernos cuando tuviésemos ganas.
Sí.Creo que quedamos en eso-dijo ella fastidiada.
Veinte minutos después se desentendían rendidos en la cama.
Él no quiso que mal interpretase y dijo: Parece que nos entendemos.
Ella para evitarle confusiones empezó a recorrer de a poco todo su cuerpo con su lengua y sin más dijo: Parece que sí. Es una pena que quieras seguir hablando. Si queda claro que estamos completamente de acuerdo.
Una hora después ella caminaba por calle Santa fe entre el viento y la escasez de gente, arrepentida por haberse ido de donde quería quedarse.
Una hora más tarde, parece que el seguía pensando que no se entendían.Dejó una nota al lado de un revólver:Preciosa, me hubiese encantado que realmente nos hubiésemos entendido,siempre, en esta cama.
Última escena
Entonces,su lengua escalo todas sus ondulaciones hasta llegar a sus pechos. Ella lo miró con ansias locas de que continuase.Él dijo: Creo que no puedo. Hoy no puedo.